El embarazo bioquímico

El embarazo bioquímico

Aproximadamente entre 12 y 14
días después de realizada la transferencia embrionaria, como resultado de un
tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV-ICSI), se determina en sangre los
niveles de la hormona Beta hCG (Hormona Coriónica Humana) que es producida por
el embrión una vez se ha implantado en el útero, constituyendo así la primera señal de embarazo. Sin
embargo, si al repetir la prueba unos pocos días después este resultado no se confirma, sus niveles se han reducido y/o el embarazo no se observa ecográficamente, se está produciendo lo que se conoce como embarazo bioquímico, aborto bioquímico o microaborto

¿Qué
es la implantación?
Es el proceso a través
del cual el embrión transferido se
internaliza en el endometrio para obtener la nutrición y el oxígeno a través de la sangre materna,
necesarios para su desarrollo y crecimiento, así como la protección ante el sistema
de defensa de la madre. Para que se lleve a cabo,
la transferencia embrionaria en técnicas de fecundación in vitro se realiza durante el período conocido como
ventana de implantación, un lapso de tiempo que dura aproximadamente 5 días y durante el cual el endometrio se hace más receptivo. 

¿Por
qué se produce el embarazo bioquímico?
Las razones son
múltiples, variadas y no son exclusivos de las técnicas de reproducción humana
asistida (se presenta en aproximadamente el 10% de las transferencias) así que
también ocurren en gestaciones obtenidas de forma natural, pero al tratarse de
una pérdida tan precoz, muchas mujeres no se dan cuenta y en la mayoría de las
ocasiones se confunde con un retraso de la regla. Los embarazos bioquímicos,se
producen porque el embrión no continúa con su desarrollo y se detiene, por lo
que el cuerpo lo expulsa naturalmente acompañándolo de un sangrado, sin
necesidad de realizar un legrado o recurrir a tratamiento farmacológico.       
Realmente, se debe tomar
con calma y tratar de entender que forma parte de un proceso natural de la
evolución del ser humano, en el que nos encontramos con embriones que no son
aptos para implantar, otros lo hacen pero se detienen en alguna parte de su desarrollo,
y otros que finalmente son capaces de implantar, desarrollarse y dar origen a
un recién nacido vivo. Y aunque muchos pacientes se plantean diversas
dudas e inquietudes de cara a otro tratamiento, es importante que
tengan en cuenta que el pronóstico es mejor en un nuevo intento o transferencia
embrionaria, sin olvidar que conlleva una fuerte carga emocional ya que la
ansiedad y el anhelo de lograr la gestación afecta definitivamente el estado de
ánimo de la pareja. Por tanto, aunque resaltamos que No es sencillo lograr el
embarazo en el primer intento, un aborto bioquímico aumenta las posibilidades
de éxito. 
Yamileth Motato M.
Bióloga del Instituto FIVIR